OPTIMA

La tecnología “Wound Cell” de las baterías OPTIMA® se utilizó por primera vez en 1969 en la investigación espacial de los Estados Unidos para la propulsión del vehículo de exploración lunar. Esta tecnología fue comprada por Gates Rubber en 1972; once años más tarde, esta empresa comenzó su perfeccionamiento para el uso en la automoción. El grupo escandinavo Gylling compró OPTIMA® en el año 1994 y al año siguiente construyó una fábrica en Colorado. En el año 2000 OPTIMA® pasó a manos de Johnson Controls. Finalmente, en 2007 JCI puso la primera piedra para la construcción de una planta de fabricación en la ciudad mejicana de Monterrey, y con ello logró estar al día con los pedidos de todo el mundo.